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De Chañaral a
Estocolmo Luis Daneri,
Cantautor.
Luis Daneri es un oriundo de Chañaral, que en
busca de nuevas oportunidades se radicó en Suecia hace ya 13 años. En ese
país descubrió su talento como cantautor, relatando en sus canciones la
experiencia de nuestros compatriotas en esas tierras lejanas.
por Catalina Castillo
Cumpliendo un viejo sueño vino a Chile para
estar presente en el primer aniversario de este milenio de su ciudad
natal, viaje en que además de reencontrarse con su gente le ha servido
para difundir su música en nuestro país. Pese a su copada agenda, se tomó
un tiempo para conocer al equipo de Casachile y contarnos sus experiencias
fuera de la Patria.
¿Cuándo y por qué tomaste la decisión de
radicarte en Suecia?
En primer lugar yo soy de Chañaral. Mi padre
jubiló el año 66 y ellos quisieron buscar nuevos horizontes para mí y mis
12 hermanos, así es que nos fuimos a Valparaíso. El año 78 yo me radiqué
en Viña del Mar.
Cuando terminé cuarto medio, mi sueño era ser
diseñador gráfico y empecé a estudiar en el Duoc de Agua Santa, pero
lamentablemente sólo alcancé a estar tres meses porque éramos muchos
hermanos y me puse a trabajar de cargador en el Mercado Patronal.
Yo era bueno para el fútbol. Jugué en la selección de El Barón, y
entré a trabajar a una empresa automotriz, donde estuve 8 años.
El
año 88 quedé cesante por las crisis que hubo. Con 30 años, recién casado y
con una hija de 8 meses era difícil encontrar trabajo nuevamente. Tenía
una hermana que estaba asilada en Suecia hace 2 años y a través de ella
hice los contactos para buscar nuevos horizontes allá.
Aquí
todavía había dictadura, así es que habían motivos para buscar nuevas
fronteras, había persecución y dramas políticos y yo pedí asilo político.
Además, como tengo muchos tíos asilados afuera, se dieron las cosas y me
quedé. Llevo 13 años.
Ese mismo año me fui a Estocolmo, y tuve la
suerte de obtener el permiso de residencia a los pocos meses. Me fui solo,
pero una vez que tuve el permiso, a los tres o cuatro meses, mandé a
buscar a mi señora y a mi hija.
¿Cómo fue para ella llegar a un país
nuevo?
Lamentablemente ella siempre rechazó Suecia.
Llegar a Suecia no es muy fácil, uno no llega al lindo Estocolmo sino que,
en mi caso, uno llega a un campamento de espera, para ver qué
posibilidades hay de que le permitan o no quedarse.
Uno comparte
con refugiados de todas partes del mundo. En ese tiempo estaba la Guerra
Irán-Irak latente, así es que llegaba mucha gente refugiada, desertores
también, muchos kurdos, gente de Etiopía, que también estaba en guerra con
Somalía.
Entonces para la mujer fue muy fuerte, además nunca pudo
aprender bien el idioma. Con el tiempo tuvo que tratar de aprenderlo y
quedarse allá.
¿Finalmente se acostumbró?
Hace cuatro años que estamos separados pero
ella todavía está allá y vive con mis hijos.
El 80 % de los
chilenos están separados. En eso influye estar en una sociedad nueva en la
que la mujer es el primer plano junto con los niños, luego están los
animales y después los hombres.
Entonces la mujer tiene apoyo en
todo sentido y para la mujer es fácil vivir sola sin un hombre. El
Gobierno le paga un departamento si no tiene donde estar, los estudios de
los niños, la salud, entonces solas pueden vivir tranquilas.
Entonces cuando tiene algún problema no lo piensan mucho, es más
fácil tomar la decisión de separarse.
¿Siempre pensaste en quedarte tanto
tiempo?
Cuando uno se va parte con la idea de trabajar
fuerte para juntar dinero y devolverse en cinco años. Esa es la historia
de todos los chilenos que están allá: "Nosotros nos vinimos por cinco años
a juntar plata y llegar con ella a Chile para armarse de nuevo" pero esos
cinco años se han transformado en 15, 20.
Es muy fuerte llegar y
acostumbrase. En primer lugar está el clima, es un invierno muy fuerte,
son 7 u 8 meses de oscuridad y frío, nieve que es preciosa pero termina
aburriendo. El verano nunca se sabe si va a ser bonito o feo, es a la
suerte de la olla: Si es bueno es bueno pero si no, llueve mucho.
Después está el tema del idioma -que es muy complicado, tiene 9
vocales y es muy parecido al alemán- hay gente que lleva más de 20 años y
aún no lo habla, porque se relacionan únicamente con latinos, entonces
tampoco pueden trabajar.
Por otro lado está la relación con los
suecos, allá uno puede vivir años al lado de una persona y no conocerla.
No hay contacto. Son distantes, por eso mismo uno termina relacionándose
con los demás inmigrantes.
Pero tenemos la suerte de que haya 40
mil chilenos en Suecia. Siempre nos encontramos en las calles, el
supermercado, en el mall.
¿Entonces viven en una especie de Sociedad
Paralela?
Sí... la verdad es que sí. El chileno vive con
el chileno y el sueco con el sueco. Y no solamente con los chilenos. Yo
por ejemplo trabajo en un hotel en el que trabajan como 60 extranjeros y
ellos cuentan lo mismo, ellos se juntan entre ellos.
El lazo te
tira.. los chilenos somos bien achoclonados. Hay 15 ó 20 equipos de fútbol
chilenos, el Copihue, el Lautaro, el Magallanes... y cada una tiene su
asociación y se juntan para celebrar el 18 de septiembre, la navidad, el
año nuevo.
Hay una competencia que se llama Copa Chile en la que
compiten todos estos clubes. Y 2 mil ó 3 mil chilenos están todos los días
en la cancha. Eso es en Fitja, un barrio de inmigrantes entonces llega
gente de varios países.
Además nos reunimos y celebramos el
aniversario de la Violeta Parra, el día del Che, el de Salvador Allende...
La verdad es que no participamos mucho de la sociedad sueca, lo
usual es que se juntes inmigrantes con inmigrantes y suecos con suecos, es
que son culturas muy diferentes.
Hoy, además de tu trabajo en un hotel, te
dedicas a la música ¿Cómo fue que te empezaste a dedicar a cantar y
escribir canciones?
Bueno.. yo tocaba guitarra desde niño, mi padre
era compositor de cueca. Yo escribía poesía y cuando llegué a Suecia
empecé a sentir nostalgia de Chañaral. Comencé a escribirle a mi pueblo e
incluso a los pueblos de los alrededores que ya no existen.
Mis
canciones son una cronología de la llegada de un chileno a un país
extraño, es un registro de las experiencias de los chilenos que llegan a
Suecia.
Así fui escribiendo historias y canciones muy tristes
hasta que escribí una que reflejaba las historias nuestras. Por ejemplo,
una que dice: "al llegar al aeropuerto empecé a sentir una inquietud,
luego un paco de tres cuerpos me dijo: How are you?", después otra que
cuenta la impresión de uno cuando ve a las suecas con las pechugas al
aire, y así todo un recorrido por las cosas que a uno lo van marcando
cuando llega.
Luego empecé a escribirle a los personajes que en
Santiago estarían en el Paseo Ahumada y allá se instalan en Drotingatan,
la Calle de la Reina.
Hay gente que está hace muchos años, como
una señora que lleva 27 años cantando con un pianito. También hay algunos
chilenos como el tonto del cartel que ofrece comidas, el cojo Manuel, o la
gente del Rapa Nui, un club deportivo que está en cuarta división y que
siempre están buscando gente que sepa jugar a la pelota, o los Caritas,
que es un grupo de amigos medios revoltosos buena onda que también están
ahí, también se ponen unos bolivianos tocando música andina.
Después empecé a escribir cosas más profundas como la historia del
gallo que llega buscando nuevos horizontes y termina lavando platos o
limpiando escaleras. El estribillo de esa canción lo dice todo... "Bajo y
bajo limpiando escaleras".
Ahora estoy con toda la cosa de
Internet, de lo difícil que es retornar para acá, de lo difícil que es
porque para volver hay que estar dispuesto a empezar de nuevo aquí y
renunciar al nivel de vida que se tiene allá. Hay mucha gente que se ha
venido con varios miles de coronas y han terminado retornando otra vez...
pero a Suecia.
¿Y eso por qué?
Por diferentes razones. Algunos han llegado acá
con mucho dinero y los buitres se lo han comido, han sido
engañados.
Por otro lado se les acercan muchos familiares que están
mal y hay que ayudarlos. Además les cuesta acostumbrarse a la vida de acá.
Algunos han llegado con containeres de cosas muy modernas y les han
entrado a robar. Hay muchos que empiezan a echar de menos la tranquilidad
de Suecia, el hecho de tener todo en su lugar y estar seguros en las
calles. También hay algunos a los que les ha ido bien pero la mayoría
están tres o cuatro años y se regresan. Además están los que han querido
venirse pero no han podido.
Yo también he pensado en volver, pero
como un sueño no más, no en serio porque tengo dos hijos, ellos están
bien, yo tengo tranquilidad de que ellos tienen lo que necesitan, están
estudiando, es difícil quitarles eso.
Tal vez más adelante, cuando
ellos estén grandes pero ahí van a estar los nietos... es muy
difícil.
Volvamos a tu música, tú allá eres
conocido
Sí, en el círculo latinoamericano y también en
el círculo sueco más allegado al ambiente artístico. Allá lo latino está
de moda. Me tocan en las radios, me entrevistan, me toca viajar a otros
países donde también hay chilenos, haciendo shows.
Es una cosa muy
linda ser reconocido por la comunidad chilena, es muy lindo haber
producido mis propios discos, cosa que yo jamás imaginé y ya voy en el
tercero.
También es un orgullo que la gente de Chañaral sepa que
uno de los suyos está triunfando en Europa. |
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