CHILENOS EN EL MUNDO

Entrevista publicada en la revista electrónica "Casa Chile", a quienes agradecemos la autorización para reproducir este artículo de un chañaralino de tantos méritos que reside en Suecia. La revista Casa Chile puede ubicarse en la web, con la siguiente URL: http://www.casachile.cl

Hijo Ilustre de Chañaral

Luis Daneri vivió en el puerto de Chañaral hasta que cumplió los 18 años de edad. Desde entonces, soñaba con estar presente en el primer aniversario del nuevo milenio de su pueblo, sueño que pudo cumplir con un protagonismo que jamás imaginó.

Por sus éxitos como cantautor en Suecia y el amor que en repetidas ocasiones ha manifestado por su Chañaral natal, fue reconocido como hijo ilustre, hecho que relata con notable emoción:

"Es muy lindo que me hayan dado un reconocimiento después de haber salido hace 27 años, haber vuelto y haber sido reconocido como hijo ilustre. A ellos les gusta mucho que yo hable de Chañaral, un pueblo que está medio durmiendo en el desierto.

Antes de venir se hicieron contactos entre la Radio Amanda de Suecia y la Radio Bahía de Chañaral. Me estaba esperando en el Barrio Bellavista un montón de gente, y en Chañaral, me tocó participar en el desfile junto a las autoridades".

De Chañaral a Estocolmo
Luis Daneri, Cantautor.


Luis Daneri es un oriundo de Chañaral, que en busca de nuevas oportunidades se radicó en Suecia hace ya 13 años. En ese país descubrió su talento como cantautor, relatando en sus canciones la experiencia de nuestros compatriotas en esas tierras lejanas.

por Catalina Castillo

Cumpliendo un viejo sueño vino a Chile para estar presente en el primer aniversario de este milenio de su ciudad natal, viaje en que además de reencontrarse con su gente le ha servido para difundir su música en nuestro país. Pese a su copada agenda, se tomó un tiempo para conocer al equipo de Casachile y contarnos sus experiencias fuera de la Patria.

¿Cuándo y por qué tomaste la decisión de radicarte en Suecia?

En primer lugar yo soy de Chañaral. Mi padre jubiló el año 66 y ellos quisieron buscar nuevos horizontes para mí y mis 12 hermanos, así es que nos fuimos a Valparaíso. El año 78 yo me radiqué en Viña del Mar.

Cuando terminé cuarto medio, mi sueño era ser diseñador gráfico y empecé a estudiar en el Duoc de Agua Santa, pero lamentablemente sólo alcancé a estar tres meses porque éramos muchos hermanos y me puse a trabajar de cargador en el Mercado Patronal.

Yo era bueno para el fútbol. Jugué en la selección de El Barón, y entré a trabajar a una empresa automotriz, donde estuve 8 años.

El año 88 quedé cesante por las crisis que hubo. Con 30 años, recién casado y con una hija de 8 meses era difícil encontrar trabajo nuevamente. Tenía una hermana que estaba asilada en Suecia hace 2 años y a través de ella hice los contactos para buscar nuevos horizontes allá.

Aquí todavía había dictadura, así es que habían motivos para buscar nuevas fronteras, había persecución y dramas políticos y yo pedí asilo político. Además, como tengo muchos tíos asilados afuera, se dieron las cosas y me quedé. Llevo 13 años.

Ese mismo año me fui a Estocolmo, y tuve la suerte de obtener el permiso de residencia a los pocos meses. Me fui solo, pero una vez que tuve el permiso, a los tres o cuatro meses, mandé a buscar a mi señora y a mi hija.

¿Cómo fue para ella llegar a un país nuevo?

Lamentablemente ella siempre rechazó Suecia. Llegar a Suecia no es muy fácil, uno no llega al lindo Estocolmo sino que, en mi caso, uno llega a un campamento de espera, para ver qué posibilidades hay de que le permitan o no quedarse.

Uno comparte con refugiados de todas partes del mundo. En ese tiempo estaba la Guerra Irán-Irak latente, así es que llegaba mucha gente refugiada, desertores también, muchos kurdos, gente de Etiopía, que también estaba en guerra con Somalía.

Entonces para la mujer fue muy fuerte, además nunca pudo aprender bien el idioma. Con el tiempo tuvo que tratar de aprenderlo y quedarse allá.

¿Finalmente se acostumbró?

Hace cuatro años que estamos separados pero ella todavía está allá y vive con mis hijos.

El 80 % de los chilenos están separados. En eso influye estar en una sociedad nueva en la que la mujer es el primer plano junto con los niños, luego están los animales y después los hombres.

Entonces la mujer tiene apoyo en todo sentido y para la mujer es fácil vivir sola sin un hombre. El Gobierno le paga un departamento si no tiene donde estar, los estudios de los niños, la salud, entonces solas pueden vivir tranquilas.

Entonces cuando tiene algún problema no lo piensan mucho, es más fácil tomar la decisión de separarse.

¿Siempre pensaste en quedarte tanto tiempo?

Cuando uno se va parte con la idea de trabajar fuerte para juntar dinero y devolverse en cinco años. Esa es la historia de todos los chilenos que están allá: "Nosotros nos vinimos por cinco años a juntar plata y llegar con ella a Chile para armarse de nuevo" pero esos cinco años se han transformado en 15, 20.

Es muy fuerte llegar y acostumbrase. En primer lugar está el clima, es un invierno muy fuerte, son 7 u 8 meses de oscuridad y frío, nieve que es preciosa pero termina aburriendo. El verano nunca se sabe si va a ser bonito o feo, es a la suerte de la olla: Si es bueno es bueno pero si no, llueve mucho.

Después está el tema del idioma -que es muy complicado, tiene 9 vocales y es muy parecido al alemán- hay gente que lleva más de 20 años y aún no lo habla, porque se relacionan únicamente con latinos, entonces tampoco pueden trabajar.

Por otro lado está la relación con los suecos, allá uno puede vivir años al lado de una persona y no conocerla. No hay contacto. Son distantes, por eso mismo uno termina relacionándose con los demás inmigrantes.

Pero tenemos la suerte de que haya 40 mil chilenos en Suecia. Siempre nos encontramos en las calles, el supermercado, en el mall.

¿Entonces viven en una especie de Sociedad Paralela?

Sí... la verdad es que sí. El chileno vive con el chileno y el sueco con el sueco. Y no solamente con los chilenos. Yo por ejemplo trabajo en un hotel en el que trabajan como 60 extranjeros y ellos cuentan lo mismo, ellos se juntan entre ellos.

El lazo te tira.. los chilenos somos bien achoclonados. Hay 15 ó 20 equipos de fútbol chilenos, el Copihue, el Lautaro, el Magallanes... y cada una tiene su asociación y se juntan para celebrar el 18 de septiembre, la navidad, el año nuevo.

Hay una competencia que se llama Copa Chile en la que compiten todos estos clubes. Y 2 mil ó 3 mil chilenos están todos los días en la cancha. Eso es en Fitja, un barrio de inmigrantes entonces llega gente de varios países.

Además nos reunimos y celebramos el aniversario de la Violeta Parra, el día del Che, el de Salvador Allende...

La verdad es que no participamos mucho de la sociedad sueca, lo usual es que se juntes inmigrantes con inmigrantes y suecos con suecos, es que son culturas muy diferentes.

Hoy, además de tu trabajo en un hotel, te dedicas a la música ¿Cómo fue que te empezaste a dedicar a cantar y escribir canciones?

Bueno.. yo tocaba guitarra desde niño, mi padre era compositor de cueca. Yo escribía poesía y cuando llegué a Suecia empecé a sentir nostalgia de Chañaral. Comencé a escribirle a mi pueblo e incluso a los pueblos de los alrededores que ya no existen.

Mis canciones son una cronología de la llegada de un chileno a un país extraño, es un registro de las experiencias de los chilenos que llegan a Suecia.

Así fui escribiendo historias y canciones muy tristes hasta que escribí una que reflejaba las historias nuestras. Por ejemplo, una que dice: "al llegar al aeropuerto empecé a sentir una inquietud, luego un paco de tres cuerpos me dijo: How are you?", después otra que cuenta la impresión de uno cuando ve a las suecas con las pechugas al aire, y así todo un recorrido por las cosas que a uno lo van marcando cuando llega.

Luego empecé a escribirle a los personajes que en Santiago estarían en el Paseo Ahumada y allá se instalan en Drotingatan, la Calle de la Reina.

Hay gente que está hace muchos años, como una señora que lleva 27 años cantando con un pianito. También hay algunos chilenos como el tonto del cartel que ofrece comidas, el cojo Manuel, o la gente del Rapa Nui, un club deportivo que está en cuarta división y que siempre están buscando gente que sepa jugar a la pelota, o los Caritas, que es un grupo de amigos medios revoltosos buena onda que también están ahí, también se ponen unos bolivianos tocando música andina.

Después empecé a escribir cosas más profundas como la historia del gallo que llega buscando nuevos horizontes y termina lavando platos o limpiando escaleras. El estribillo de esa canción lo dice todo... "Bajo y bajo limpiando escaleras".

Ahora estoy con toda la cosa de Internet, de lo difícil que es retornar para acá, de lo difícil que es porque para volver hay que estar dispuesto a empezar de nuevo aquí y renunciar al nivel de vida que se tiene allá. Hay mucha gente que se ha venido con varios miles de coronas y han terminado retornando otra vez... pero a Suecia.

¿Y eso por qué?

Por diferentes razones. Algunos han llegado acá con mucho dinero y los buitres se lo han comido, han sido engañados.

Por otro lado se les acercan muchos familiares que están mal y hay que ayudarlos. Además les cuesta acostumbrarse a la vida de acá. Algunos han llegado con containeres de cosas muy modernas y les han entrado a robar. Hay muchos que empiezan a echar de menos la tranquilidad de Suecia, el hecho de tener todo en su lugar y estar seguros en las calles. También hay algunos a los que les ha ido bien pero la mayoría están tres o cuatro años y se regresan. Además están los que han querido venirse pero no han podido.

Yo también he pensado en volver, pero como un sueño no más, no en serio porque tengo dos hijos, ellos están bien, yo tengo tranquilidad de que ellos tienen lo que necesitan, están estudiando, es difícil quitarles eso.

Tal vez más adelante, cuando ellos estén grandes pero ahí van a estar los nietos... es muy difícil.

Volvamos a tu música, tú allá eres conocido

Sí, en el círculo latinoamericano y también en el círculo sueco más allegado al ambiente artístico. Allá lo latino está de moda. Me tocan en las radios, me entrevistan, me toca viajar a otros países donde también hay chilenos, haciendo shows.

Es una cosa muy linda ser reconocido por la comunidad chilena, es muy lindo haber producido mis propios discos, cosa que yo jamás imaginé y ya voy en el tercero.

También es un orgullo que la gente de Chañaral sepa que uno de los suyos está triunfando en Europa.